Ago 18
De vuelta.
Una experiencia muy agradable la de viajar a Madrid (again), en esta ocasión concretamente a Coslada para conocer a la familia de Yunita y pasar un par de días allí.
Día 1. Me levanto a las 6.15 después de dormir 2h. 30m. No es tan malo el viaje de ida como lo esperaba, un par de paradas y para la hora de almorzar ya estábamos allí. Minutos para las presentaciones y a comer. Después de una agradable siestecilla con buena temperatura nos vamos a visitar el lugar con un par de amigas de Yunita que acabo de conocer (simpáticas y monas, pero padecen de laísmo). Parques, puentes, cesped, edificios y charlas chorras hasta la hora de cenar, vemos la tele, charlamos, tomamos el fresquito, resolvemos rompecabezas, preparamos el colchón, sábanos y demás para acomodarnos y dormimos en el salón (gatas monas y porculeras incluidas).
Día 2. Nos levantamos, recogemos el salón y desayunamos “porras”, decidimos ir al Centro después de comer, nos llaman locos, no hacemos casos y seguimos el plan previsto. Una vez reposada la comida, nos duchamos y arreglamos para ver el centro de Madrid con Yunita pese a las advertencias de calor de la vecina de paso. Un trasbordo y un viaje en metro más tarde llegamos a Callao con una temperatura maravillosa y una brisa agradable para merender delicioso café caliente en un Sturbucks, al acabar echamos un vistazo al Corte Inglés sin demasiada novedad. Lo realmente fabuloso fue ver la cara de Yunita al encontrarse en un pedazo de Fnac de más de 4 plantas, donde pensamos que nuestro amigo Antonio se desbordaría xD. Lo más interesante de nuestro paseo fue la vista de un cesped lleno de frikis, góticos, rockeros, etc. sin contar la gente más variopinta de Madrid en Plaza de España. Al salir de aquella espectacular visión, fuimos a la Plaza Mayor y regalamos abrazos en la Puerta del Sol, cuando se acercaban las 22h. cogímos el correspondiente metro de vuelta, cenamos en un Burger King y acabamos el día riéndonos tontamente jugando al Trivial…la noche fue plácida y tranquila, dormimos bien (Nota: las gatas estaban encerradas en la cocina).
Día 3. Nos levantamos, desayunamos, nos despedimos de todo el mundo y después de abrazos y besos partimos de vuelta al cole a casa. Paramos varias veces por el camino, compramos pan, embutido, patatas y refresco y montamos un picnic dentro del coche, nos relajamos Yunita y yo escuchando música en mi NDS, después de un largo viaje de vuelta, llegamos algo más tarde de lo previsto, debido a las muchas paradas y a la retención a causa de la lluvia (increible en agosto), llegamos sanos y salvos y muchísimas ganas de dormir muuuuchas horas en nuestras propias camas, pero felices y con una muy buena experiencia.
FIN
=D